Creación de personajes

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La creación de los personajes para tus historias puede ser un verdadero dolor de cabeza a veces, ya que son tan complejos como todas las personas que conoces, pero en verdad es algo muy sencillo de hacer si en verdad los conoces, ya que al ser tuyos, de tu invención, nadie podría conocerlos mejor, es como describir a tu mejor amigo, una persona con la que has pasado varios años: sabes todo de él y podrías escribir páginas y páginas con lo que le gusta hacer, su personalidad, gustos y hasta sus secretos. Pues crear tus personajes es lo mismo, se trata de describir, durante sus aventuras, a esas personas que llevas conociendo en tu mente por tanto tiempo.

La idea es crear personajes literarios con una vida en la ficción (la historia que estás inventando), pero no por ello puedes hacer cosas inverosímiles con ellos, su vida tiene que ser coherente, algo que el lector pueda aceptar. Por ejemplo, Aladdin finge que es un príncipe, pero lo hace con la ayuda de un Genio, ya que sin él no podría aparentar el lujo y riquezas que estos gobernantes tienen, ya que, ¿cómo podría un ladrón de la calle tener toda esa ropa fina, joyas, dinero, un séquito que lo alaba y todo aquello que llegó presumiendo en su desfile?
La gente puede tolerar la idea de un ser mágico como un genio o un hada madrina que te resuelven la vida, pero no tolerarían la idea de que de la nada apareciera toda esa fortuna. A eso me refiero con que tu personaje y su vida tiene que ser coherente.

Los personajes son todos aquellos seres que tienen vida en tu historia, y digo seres porque no necesariamente tienen que ser personas.
Los personajes pueden ser desde humanos, animales normales, animales que hablan, animales antropomorfizados, cosas u objetos animados, extraterrestres, monstruos; en general todo lo que hable y realice alguna acción dentro de tu historia.
 
 
 
Podemos encontrar diferentes tipos de personajes y diversas formas de clasificarlos para entenderlos mejor.

Por su participación en la historia, de acuerdo a su importancia y aparición en el desarrollo de la trama:
 
 
Personaje primario o principal
Los más importantes del relato, en torno a los cuales gira la historia y a los que más acompañamos a lo largo de ella. Son quienes lideran las distintas narraciones e intervienen activamente en el desarrollo de la trama.
 
Personajes secundarios
Son los personajes de reparto, es decir, los que intervienen en la historia, pero no son muy relevantes o determinantes en ella, y los vemos sólo cuando resulta necesario.
 
Personajes terciarios
Aquellos que apenas intervienen en la historia, sin tener demasiado que ver con la trama principal y de quienes no sabes casi nada.
 
 

Por su roll narrativo:

 
 
Protagonistas
Los personajes principales del relato, sobre quienes tiene que ver la trama. Pueden ser héroes, antihéroes o simplemente protagonistas circunstanciales, pero sobre ellos versa el relato y rara vez éste puede continuar si ellos mueren o han desaparecido.
 
Antagonistas
Aquellos que adversan al protagonista, que se oponen a que cumpla con sus aspiraciones o que simplemente tienen deseos contrarios a los suyos.
 
Tritagonistas
Son los personajes que no toman partido en la historia, sino que la transitan de manera eventual, sin tener que ver con las luchas internas de la trama.
 
 
Los protagonistas y antagonistas son por lo general personajes principales, ya que son quienes movilizan las fuerzas que mueven las acciones dentro del relato.
 
 
 
 
 
Luego viene la caracterización del personaje.
Ésta puede realizarse mediante su caracterización de aspecto, mediante sus acciones, palabras o pensamientos. Es la decisión del autor que el aspecto físico del personaje permita intuir la personalidad del mismo, facilitando la rápida comprensión del personaje; o que los actos del personaje contradigan las ideas que pueda inducir el aspecto físico, desafiando ideas estereotipadas de la sociedad y manteniendo al lector o espectador más alerta.
 

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Consejos

Define a tu personaje

Al momento de crear a tus personajes es muy importante determinar los atributos peculiares de cada uno, de modo que claramente se distingan unos de otros.

La caracterización de un personaje para ficción puede realizarse mediante su caracterizacion de aspecto, mediante sus acciones, palabras o pensamientos. Es decisión del autor que el aspecto físico del personaje permita intuir la personalidad del mismo, facilitando la rápida comprensión del personaje; o que los actos del personaje contradigan las ideas que pueda inducir el aspecto físico, desafiando ideas estereotipadas de la sociedad y manteniendo al lector o espectador más alerta.
Autor: Zash Denzel
 

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Consejos

¿Cómo hacer un personaje odiado por todos?

Este tema forma parte del post anterior Define a tu Personaje, pero en esta ocasión nos enfocaremos en los puntos que debe reunir para ser odiado por todos, esto, claro está, pensando en un antagonista, tu villano, y aunque no todos los villanos son unos odiosos, ya que podemos encontrar un montón de ejemplos de villanos carismáticos o agradables como Gru (Mi villano favorito), lo común es conocer a uno despiadado y odiado, aunque todo depende de la trama de tu historia...
Autor: Zash Denzel
 
 
Todo personaje (principal al menos) debe de tener un conflicto.

El conflicto es uno de los motores más importantes en una narración. Sin duda, podríamos escribir una historia en la que no aconteciera ningún conflicto, pero ¿qué tipo de interés tendría tener la lectura de algo así?
A lo largo de nuestra vida todos nos enfrentamos con diferentes tipos de conflictos, a los que también podemos referirnos como problemas, dificultades, presiones… Algunos son tan mundanos como llegar a final de mes o encontrar trabajo, mientras que otros pueden ser de índole más espiritual, como cuando nos enamoramos de la persona menos adecuada, o deseamos algo que se opone claramente con nuestro deber y moral.
Es por ello que, cuando comprendemos el conflicto de un personaje y le vemos crecer gracias a él, nos podemos identificar con sus sentimientos, surge la empatía y es cuando en verdad comenzamos a disfrutar de esa lectura pues, por un momento, mientras dure la tinta sobre el papel, nos habremos fundido con el personaje.

Los conflictos son una de las claves de una buena historia. Lo que diferencia una trama intensa de una trama aburrida. Para crear conflictos es crucial que sus artífices sean personajes creíbles, tanto ellos como sus motivos deben ser realistas y consecuentes. Si dos personajes tienen un enfrentamiento por intereses dispares, ambos deben tener justificado el porqué de ese objetivo. Si el propósito pesa muy poco en comparación al conflicto, éste pierde realismo. Del mismo modo que una enemistad debe ser proporcional al motivo que la ha causado.

Por mencionar un ejemplo:
Corven Dallas, un ex militar condecorado, busca las 4 piedras de los elementos para salvar a toda la humanidad de su extinción a manos del Mal, al mismo tiempo logra esto al salvar a Lilu, de quien se ha enamorado. Al salvar a Lilu, consigue sin saberlo el Quinto Elemento, arma definitiva contra el Mal, que se activa cuando ambos se declaran su amor.
Por su parte, Zorg busca las 4 piedras para su jefe, el Mal, quien promete hacerlo muy rico y le ofrece poder a cambio de conseguirlas e impedir así la salvación. Durante la historia, sabemos que Zorg es un despiadado empresario que sólo busca riqueza y poder, ya que vemos que despide innecesariamente a un millón de empleados y mata a sus socios guerreros sin preocupación alguna.
Película: El Quinto Elemento, 1997

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Por la personalidad de los personajes, podemos diferenciar tres tipos de conflicto:
 
 
Estático
Existe un tira y afloja narrativo, sí, pero los personajes no experimentan ninguna evolución. El que era cobarde sigue siendo cobarde, el que era valiente sigue siendo valiente. El conflicto, por lo tanto, no es tal, los personajes son inamovibles, y nuestra capacidad de empatizar con ellos resulta nula.

Un ejemplo de este conflicto lo podemos ver en las recientes películas de ‘Eso (It)’, de un capítulo a otro. Los Perdedores (el grupo de niños protagonistas) tienen mucho miedo de Eso, sin embargo, el conflicto que motiva a cada uno los lleva a enfrentarse a este horror en las cloacas al final de esta cinta (Capítulo uno), batalla en la que podemos ver cómo le dan una paliza a este ser, enfrentando así su miedo, superando el conflicto. Desafortunadamente la evolución de los personajes fue casi nula, ya que no superaron sus miedos, porque en la segunda cinta (Capítulo 2) vemos como todos Los Perdedores continúan sintiendo terror por Eso, al que tienen que enfrentar de nuevo.
 
Inestable
En este tipo de conflicto, el personaje salta de un nivel emocional a otro sin transición alguna. Tan pronto se muestra colérico como tierno, cruel o misericordioso.
Cierto es que, en un momento dado, un personaje puede experimentar un cambio brusco si se ve sometido a una gran presión. En estas situaciones todos nos volvemos imprevisibles, pero no podemos sostener el hilo narrativo saltando de un estado emocional a otro sin las debidas transiciones y sin la justificación adecuada para esta especie de montaña rusa emocional.
Alerta de Spoilers a continuación.

Un ejemplo claro de este conflicto lo encontramos en la segunda temporada de la serie de Netflix ‘Elite’, en donde el personaje de Polo, tras asesinar a una compañera de escuela, se convierte en una persona temerosa y llena de culpa durante toda la segunda temporada, esto por el temor de ser descubierto y sufrir las consecuencias de sus acciones, pero en el último capítulo de esta segunda temporada nos encontramos a un Polo seguro de sí mismo, frio y calculador, el cual perdió ese miedo de ser atrapado. Es un cambio de personalidad, debido a la resolución de su conflicto (esconder el arma homicida), que no descubrimos cómo sucede sino hasta el final del último episodio.
 
Progresivo
En este caso, el conflicto pone a prueba el carácter del personaje. Pone de manifiesto las múltiples facetas de su carácter y le hará pasar de un estado emocional a otro de forma paulatina y coherente. A medida que el personaje responde al conflicto, va revelando su verdadero carácter a lo largo de un recorrido ascendente que culminará en un clímax del que saldrá vencedor o no, pero en el que lograremos liberar toda la tensión emocional acumulada hasta entonces. El secreto para crear un conflicto de este tipo está en pensar en él como en una serie de ataques y contra ataques pero cuidado, sin caer en el conflicto inestable. ¿La diferencia? El personaje aquí evolucionará de forma coherente.
Alerta de Spoilers a continuación.

El mejor ejemplo literario (y fílmico) para este conflicto, lo encontramos en Los juegos del Hambre – Sinsajo parte 2. Katniss Everdeen lleva más de dos años siendo atormentada por sus acciones en los primeros Juegos del Hambre, antes de estos ella era una joven insegura, su motivación era alimentar a su familia en un distrito lleno de pobreza. Luego de eso, ya con dinero y famosa, la encontramos segura de sí misma, y hasta cierto punto prepotente, aunque eso ya se le notaba desde antes en menor medida. Hasta este punto dirigía todo su odio hacia El Presidente Snow, el tiránico dictador que la ha atormentado a ella y a todo Panem por años, su único objetivo hasta el momento era matarlo con sus propias manos. Pero finalmente, según los sucesos de la última película, o el último libro, descubrimos que tiene la oportunidad de matar a Snow y lograr su objetivo tan deseado, pero a quién mata en realidad es a La presidenta del Distrito 13 Alma Coin, esto por descubrir que ella era igual o peor que Snow, al ser la responsable de enviar a su hermana Prim a una muerte segura.
 
 
Podemos encontrar dos tipos de conflicto según la trama de la historia:
 
 
Generales
Son aquellos enfrentamientos o disputas que se llevan a cabo entre un grupo numeroso de personas, ya sea una organización, un país o un mundo entero. Si dos países están en guerra, esto sería un conflicto general. Pues, aunque ninguno de los protagonistas forme parte de una ideología política, el hecho de que exista una guerra va a repercutir en la historia sí o sí. El mero hecho de que la nacionalidad de uno de los personajes principales sea de uno de los países integrantes del conflicto, comparta o no lo ideales del enfrentamiento, va a repercutirle de algún modo tarde o temprano. Podría decirse que los conflictos generales son aquellos conflictos de una magnitud tan inmensa, que afectan a los personajes al margen de su voluntad.
 
Individuales
Son los objetivos personales, tanto de protagonistas como antagonistas, principales o secundarios, que llevan a dos individuos a enfrentarse entre sí. Cuando dos personajes tienen un objetivo opuesto, independientemente de su relación, esto genera un conflicto y una conexión entre ellos. No es necesario que fuesen enemigos anteriormente. De hecho, es más interesante crear conflictos entre amigos, amantes, hermanos, padres e hijos. En definitiva, entre relaciones estrechas. Esto brinda la posibilidad de indagar en las emociones de los personajes y crear conflictos morales que darán a la historia un tinte emocional que cautivará al lector.
 
 
De manera que puedas discernir mejor los propósitos por separado y globales de los conflictos de tu historia. De esta manera, si un personaje sostiene un propósito individual al mismo tiempo que pertenece a una organización con un objetivo distinto e incompatible, tienes varias opciones: sacarle jugo y hacer que ese personaje tenga un debate moral interno, o corregir el error para no tener incongruencias en tu historia. O puedes aprovechar la ironía y utilizarla como un recurso enriquecedor para tu historia.
El mejor ejemplo para este caso es Romeo y Julieta, de W. Shakespeare, donde los miembros de dos familias enfrentadas (conflicto general) se enamoran. Deciden dejar de lado a su familia para estar juntos, lo que genera un enfrentamiento entre ellos y sus respectivas familias (conflicto individual). Resulta irónico enamorarse justamente de tu enemigo, pero ahí precisamente reside el encanto de este conflicto tan peculiar.
Es esencial entender que, por lo general, una persona cuerda no se guía por una única y absoluta idea que rige su vida. Las personas encontramos intereses nuevos cada día y muchos de ellos resultan ser contradictorios a los que ya teníamos. Un personaje es igual. No te limites a diseñar mentes planas y sin personalidad, incapaces de razonar y sin posibilidad de cambiar de opinión.
 
 
Con todo esto podemos ver, que la creación de los personajes es un tema bastante complejo, ya que aún podríamos discutir varios temas para crear una historia perfecta, pero si logras crear a tus personajes basándote en todos estos puntos, con la debida planeación, calma, análisis y dedicación, te puedo garantizar que tu historia tendrá éxito. Habrás creado personajes de peso, viviendo situaciones creíbles, con personalidades que empatizarán con tus lectores y características que los harán únicos.
 
 
 
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